Loquita…

No sé si es el embarazo o es mi naturaleza bipolar, pero paso los días entre la exaltación y la depresión. Una pequeña buena noticia me hace sentir que todo vale la pena, y luego viene el dolor, los pensamientos trágicos sobre lo que no voy a poder experienciar en mi vida jamás y sobre la bomba de tiempo que llevo cargando en mi genética.

¿Por qué hay épocas en la vida en la que cualquier cosa tiene mayor importancia? Es como si todo se volviera demasiado intenso, o tal vez mi corazón es en estos momentos demasiado sensible.  Eso sí, me dan muchísimas ganas de escribir. Quizá sea contagioso porque ahora mismo estoy rodeada de gente que está haciendo cosas super creativas y escribiendo muy pero muy bien. Me refiero, sobre todo, a ciertos blogs de amigos y a lo que estamos inventando para nuestro taller de arte contemporáneo. Los ejercicios que nos han dejado no sólo nos han puesto a pensar mucho, sino que han activado una verdadera experiencia de apropiación de piezas, conceptos, etc., al punto que uno de ellos me dejó agotada y deprimida una semana entera… pero ahora no me estoy quejando. Creo que, a pesar de que no he aprendido nada nuevo en cuanto a lo teórico, sí he aprendido a ver el arte contemporáneo desde dentro. Eso nadie te lo enseña, lo tienes que vivir, tienes que ponerte tú solito en sintonía con lo que está sucediendo y un poco dejar de entenderlo sólo desde el intelecto. O al menos eso me está pasando a mí, me estoy dejando llevar… yo que siempre siento la necesidad de tener todo bajo control. ¿Estoy cambiando?

Leave a comment

Your comment