Semana de museos
La que pasó fue la última semana de clases en las escuelas, por lo que tenía que aprovechar el poco tiempo “libre” que me quedaba con Tris en el kinder, así que fui a ver varias expos. El martes fui a ver una expo que me daba bastante curiosidad: Marius de Zayas en el MUNAL. La verdad es que yo creí que habría obra de varios artistas que aparecían anunciados: Beckham, Stieglitz, Derain, Toulousse-Lautrec, Renoir, etc., pero eran obras menores y la mayor parte eran caricaturas del mismo Zayas. Lo mejor que tuvo la expo es la curaduría, siempre se disfrutan las expos en el MUNAL, a pesar del frío, además es el único museo que yo conozco donde usan tecnología Bluetooth y touchscreens para darle al público cierta información que haga más accesibles las obras, además de que hace a las expos más lúdicas.
Luego el jueves fui al museo Tamayo, que todavía tiene a Tierra espiritual, que ni me gusta, pero además hay una expo que se llama Elefante blanco, de Franz West, que está super buena. West usa puros materiales moldeables, reciclables, con colores vigorosos, que te dan ganas de tocar o apretar. Hay cinco obras con las que de hecho puedes interactuar, sentarte en ellas, tocarlas, ponértelas, cargarlas. Se supone que puedes jugar con ellas, claro que solita te sientes un poco idiota, así que me limite a cargarlas y tocarlas. Jaja!
Ayer viernes sí que fue agotador. Fui con mi flaco a ver a Clido Meireles al MUAC. Esta expo es la mismita que pusieron en el Tate Modern y hasta se trajeron a los mismos curadores. Sin temor a equivocarme, es una de las mejores expos que he visto. Sobre todo las instalaciones son buenas: el cuarto rojo, la torre de Babel de radios, la minicajita de manera y el cuarto de talco donde debes entrar descalzo son increíbles. La expo te provoca desde estado de alerta, admiración, risa, indignación, miedo y tristeza. Definitivamente opoca a las otras expos (Petit mal y Axolótl), que ya había visto y que antes me habían gustado, pero ahora se ven mucho menores.
Para terminar fuimos ayer en la noche a Cuernavaca, a la inauguración de la expo de mi tío Ramón Reyes donde exhibe sus diseños de vitral, en la casa Spencer. La casita está en muy malas condiciones, he de decir, pero está muy grande y muy linda. Es una galería sin fines de lucro. Ahí estuvimos un buen rato y luego a cenar. Así que llegamos a la casa a las 2:00 a.m. ¡Qué flojera!
Hay otras expos que quiero ver, pero por ahora creo que mi chaparrito me lo impedirá. Nimodo…
