Todo se cerró

Como todos saben, vivimos entre un virus raro que mata. Ya mi exposición quedó pospuesta hasta quién sabe cuándo. Los museos, zoológicos, cines, iglesias, etc. cerraron sus puertas. Parece que sólo queda quedarte en tu casita a ver en la tele cómo dan noticias cuasi-apocalípticas sobre la situación. Uno se siente como víctima de una irracionalidad incontenible que te da de pronto y no puedes hacer nada. Mi amiga Ale dice muy bien, según mi opinión, que es el virus del “ensimismamiento continuo”, el que te hace alejarte del otro porque en él puedes hallar tu propia muerte. Es como si de pronto nos hubiera pegado el absurdo en la cara, no teníamos suficientes absurdos.  Te piden que te laves las manos con jabón antibacterial cuando lo que estamos tratando de alejar es un virus, no una bacteria. Te dicen los síntomas y luego a mi mamá, que no tenía ninguno de ellos más que la fiebre, le diagnostican la dichosa influenza. La mitad de la gente no cree que sea tan grave y cree que el gobierno está tratando de crear una cortina de humo sobre otra cosa. La otra mitad cree que es gravísimo y que, ya por estornudar, se va a morir y que el gobierno está mintiendo y ya van cientos de muertos. Miguel se toma la temperatura a cada rato (jaja). Todos hablan de eso, nadie de otra cosa.  Y eso que los medios no querían crear pánico… como dice Miguel: ya van a empezar a aparecer zombies en la calle que nos quieren comer.

Yo me rehúso a vivir así. Una vida con miedo no merece la pena ser vivida. Yo beso y abrazo a mi hijo y a mi esposo. Yo invito a mis amigos a la casa igual que siempre. Nadie ha dicho que no tenga cura. Si te da, pues vas al doctor y que te cure y ya.  ¿Por qué todos se vuelven locos? Conozco a gente que salió luego luego a comprar antibióticos… ¿pues qué no es un virus? Y luego dicen que la vacuna que se pusieron los niños y los ancianos no sirve… ¿entonces por qué ellos no se han enfermado? De veras no entiendo cómo la gente no ve la cantidad de absurdos en que vivimos. ¿Por qué querríamos vivir con máscaras todo el tiempo? ¿Por qué no mejor tomarlo con ligereza y ser felices? Yo, la verdad, no estoy preocupada. De tantos millones de habitantes de la ciudad de México que somos, sólo se han muerto (oficialmente) veinte.

Pues nimodo. Así es esto de vivir en el mundo.  La verdadera muerte es alejarte del mundo. Como decía Jodorowsky (sólo parafraseo):

“Y cuando quedó un sólo hombre en el mundo, éste descubrió que era inmortal, porque la muerte sólo existe en la mirada del otro.”

Comments (6)

Enrique Izquierdo Sr.April 27th, 2009 at 10:30 am

Curioso asunto este de la influenza. Nosotros hasta conocimos a los vecinos fiesteros ayer por la tarde. Y nos llevaron una orden de tacos de chorizo con cecina y chicharrón hasta las mismísimas puertas de nuestra casa. Qué cosas…

alineApril 27th, 2009 at 3:27 pm

¿Taquitos de influenza? Jaja! Saludos. ¡A cuidar a los niños!

AlvarierenMay 3rd, 2009 at 10:10 pm

Hola, en donde andan? Oye no te había comentado esto, pero al principio de esta influenza, tu escrito me hizo pensar algunas cosas y me relaje. Gracias
Pero recuerda que me debes una pastita y herr Coba una botellita o dos pa que alcance jajaja.

alineMay 3rd, 2009 at 10:39 pm

Ay, Benito! Si nunca puedes… pues ven cuando quieras, ya sabes que siempre eres bienvenido y que en esta casa siempre hay alcohol para festejar, aunque sea con el pretexto de que no nos hemos enfermado. Se me hace que también le tenías miedo al virus y por eso no querías salir de tu casita.

TalinaMay 10th, 2009 at 4:12 am

Oigan, me puedo apuntar a eso de la cenita con alcohol?…
sus reuniones hasta se antojan, extraño estar con los amigos…
Un abrazote!

alineMay 10th, 2009 at 11:19 am

Claro que si! Ya viene la próxima pachanga con motivo de mi expo como curadora. Saludos

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