Corrección en el lenguaje
Cuando iba en la prepa mis amigos se burlaban de mí y me decían “señorita Acentuación” porque les parecía exagerada - casi obsesiva - mi inclinación a no cometer faltas de ortografía. Por entonces pocos teníamos internet y no había tanto intercambio de información escrita de manera tan rápida. El internet lo cambió todo. La gente, de por sí no acostumbrada a escribir bien, se inventó 20 000 maneras de acortar el camino, de resumir su mensaje, y el lenguaje ha sufrido un daño severísimo. Realmente me causa conmoción cuando me mandan mensajes por celular, por ejemplo, escibiendo sin vocales o sustituyendo “q” por “k” porque no se dan cuenta del daño que le hacen a su propia identidad como hispanohablantes. En esto sí me considero muy conservadora. Y no es que quiera que todos escriban poesía o sean lingüistas, pero sí me parece que ponerle un poco de atención a la ortografía y la redacción es una gran cortesía para el que te lee. Mucha gente escribe como habla, o no, mejor dicho, creen que con leerlos vamos a saber automáticamente dónde va la pausa, como si los estuviéramos escuchando hablar, y no se toman la molestia de escribir “comas”. La puntuación es esencial para no andar adivinando qué es lo que se quiere decir. Otras personas simplemente escriben como suena, sin detenerse 5 segundos para pensar que lo que están diciendo es otra cosa, no corresponde, como por ejemplo los que escriben en el chat “Haber que pasa”, o “Hay que padre”.
No se lo vayan a tomar personal Beno, Karo, Talina y Miguel, quienes escriben muy bien, y yo diría que… a pesar de ser ingenieros… jiji, no es cierto. Miguel me sorprende porque escribe muy bien aunque no sepa lo que es una preposición y un objeto directo. Y ese es precisamente mi punto, que no es necesario saberse las reglas de ortografía y redacción para poder expresarte por escrito, más bien es cosa como de cultura. Los maestros ahora, no sólo son malos, sino que, en general, la cultura entera acepta o da licencia para que esto suceda sin consecuencias. En una de las páginas de internet de uno de los kindern que estuve investigando faltan un montón de comas, y sobran donde no van. O, por ejemplo, en el libro que uso para dar clases de inglés hay una lección en donde se promueve que los alumnos aprendan a contraer palabras para mandar mensajitos por internet. O también está esa gente que de tantos emoticones que usa en el chat ya ni se entiende qué quiere decir, hay que hacer un mayor esfuerzo de desciframiento.
Insisto, no es que quiera que todo mundo sea Carlos Fuentes, pero sí me parece que estamos perdiendo algo, y que es muy grave e irreversible. Los gringos tienen sus “ain’t”, sus “wanna” y sus “gonna”; nosotros tenemos nuestros “pus”, “tons”, “toy”, etc. ¿Por qué si el español es una de las lenguas más ricas tratamos de sintetizarla? ¿O qué nadie pasó por la secundaria?
¿Soné muy amargada? Es que de verdad es increíble. El lenguaje es el medio a través del cual comprendemos el mundo, lenguaje es cosmovisión. Por eso no somos iguales los latinos a los alemanes, ni los gringos a los franceses. Hay algo ahí que es esencial, como de principio. Seamos responsables con ello, cuidemos nuestro idioma. Sé que García Márquez está de acuerdo en que se eliminen las leyes ortográficas porque según él no hay manera de que exista confusión, pero yo creo que va mucho más allá: es una cuestión moral.

Mi querida Aline, a “pesar de ser ingeniero” estoy totalmente de acuerdo contigo. jajajajaja
¡Hola Aline!
Pues para que no vayas a decir que sólo comento tu post sin haber leído el contenido, ahí te va, con todo y signos de puntuación (sobre todo los que abren, como “¡” y “¿”, que ya con tanta invasión gringa, a la mayoría de las personas nos da mucha flojera escribir).
En efecto, casi nadie se toma la molestia de escribir correctamente, dejando a sus lectores la difícil tarea de tratar de descifrar lo que están diciendo. Los signos de puntuación quedan en el olvido, de los acentos ya no hay quien se acuerde, pero lo que de veras me llegó hasta lo más profundo fue eso de “Haber qué pasa”. En serio. Hace un par de semanas tuve una acalorada discusión con una persona que defendía a capa y espada que el uso de “Haber qué pasa” es correcto. Decidí dejarlo en paz, al cabo que nunca me ha escrito nada a mí, así que para qué sufro…
Sin embargo, creo que en ocasiones, y dependiendo de la persona o personas a las que te diriges, es válido el uso de palabras como “tons”, “pus” “ai” y toda su parentela, siempre y cuando sepas cómo, por qué, y lo más importante, en sustitución de qué las estás usando.