Pura pachanga
Tal parece que la oleada de fin de año nos trae a todos como locos. Se te va el día y no sabes ni en qué, te la pasas en la calle, compras y gastas a lo tonto, tienes mil fiestas y reuniones, etc. Todavía no llega Navidad y yo ya me siento bien gorda y bien exhausta… jeje. La semana pasada – el 15 – bautizamos al Tris, pero hasta Tehuacán, Puebla. Un día antes fui a desayunar con mis compañeros del trabajo a Galerías Coapa y luego en la tarde a preparar la comida del bautizo allá por Satélite, así que la distancia es bastante considerable. Al otro día nos fuimos de aquí bien tempranito hacia Tehuacán y yo manejé de ida… qué flojera! Nos hicimos casi 4 horas y el calor allá es como de Acapulco. Llegamos a casa del tío de Miguel y nos arreglamos un poquitín, luego nos fuimos a la misa (para llegar a la parroquia había que atravesar TODO Tehuacán… o sea en 15 minutos llegamos, jiji) y el Tris se la pasó echando relajo. Después fuimos otra vez a casa del tío de Miguel y comimos tacos (¡¡¡¡yo hice los guisados!!!! Bueno… me ayudó mi mamá, pero yo deshebré el pollito). Es chistoso que vayamos tantos a otro lugar, casi siempre las fiestas se hacen en casa de mi abuelita y casi siempre terminamos jugando dominó o cartas, pero ahora jugamos “Adivina la película”, que ya se está volviendo tradición, y jenga, pero versión Uno. En la noche nos dimos una vuelta por el centro de Tehuacán, que yo aunque le busque no le encuentro lo “polvoriento” (jiji, así le dice Beno). Comimos esquites y no encontramos café, así que nos fuimos a dormir al hotel (que por cierto no tenía agua caliente). Al otro día tempranísimo y cansadísimos nos regresamos porque teníamos otra reunión, esta vez en casa de mi mamá. Así que de regreso nos aventamos una ruta Tehuacán – Río Frío – Letrán Valle – Satélite… qué flojera! Luego, entre semana tuvimos que resolver unos asuntitos medios difíciles con una persona que quiero mucho, pero en fin. Miguel tuvo reuniones el martes y el miércoles. El viernes tuvimos posada en casa de mi mamá otra vez, y nos tocó llevar una piñata. Es chistoso porque es la primera vez que estamos en una posada de verdad, por lo menos yo, es decir, hubo rezos y toda la cosa. Ahora falta Navidad mañana. El 25 la fiesta con Talina. El 29 es el baby shower de mi amiga Vicky. El 31 la cena de año nuevo y quizá la siguiente semana vayamos a Tehuacán otra vez. Así nos las gastamos. Qué pachanguera. Creo que nunca en ningún otro año he tenido tanta cosa que hacer, y eso que quería dedicarme a leer. La veo difícil. Saludos a todos y FELIZ NAVIDAD. No soy católica, pero así como todos llevamos un priísta dentro, también llevamos un cristiano (algunos dicen que hasta un americanista, pero ahí sí difiero, jiji).
