Soda Stereo
¿Por dónde empiezo? Bueno, pues después de más de 10 años de espera y frustración por no haber ido al último concierto de Soda, decidieron reunirse de nuevo y regresar a México. Llevaba meses emocionada y hasta habíamos comprado boletos de abajo, de los caros. En fin, el viernes pasado al fin llegó el día y… ¿qué creen? Pues nada… todo fue un caos. Para empezar teníamos que dejar al Tris con mi mamá que vive en Satélite (como a hora y media o dos horas de aquí) y allí comimos. El concierto empezaba a las 9, así que teníamos buena parte de la tarde libre. Como a eso de las 6:20 decidimos ir hacia el Foro Sol para llegar “temprano”… jaja, si como no: ¡¡llegamos a las 10:20!! El pobre de mi flaquito se pasó 3 horas manejando en un tráfico infernal, todo nervioso porque apenas lleva dos semanas de aprender a manejar y cuando llegamos nos tardamos como media hora en dar la vuelta hacia Añil, en donde está la entrada al último estacionamiento que todavía tenía lugares… pero nada, cuando llegamos ya se habían agotado. ¿Qué hacer? Pues un niñito como de 8 años que se nos acerca y nos ofrece lugar en una de las callecitas oscuras y tétricas de alrededor y nimodo, pues aceptamos. Pero para no perdernos de vista, que se nos sube al cofre del coche enfrente de los polis, y pues que le digo que no, que se baje y entonces que se cruza con nosotros Añil, con semáforo en verde, pegadito al coche corriendo. No tienen idea de lo que fue aquello, de veras creí que por lo menos un pie si le atropellábamos. La verdad es que mi flaquito si se lució en sus habilidades al volante. Imagínense aquéllo, con la euforia, el nervio, la prisa y oyendo de fondo el concierto que hacía como 20 minutos ya había empezado. Ya cuando por fin cruzamos Añil el niño se volvió a subir al cofre, pero esta vez del lado del conductor, tapándole toda la visibilidad. No no… fue horrible. Canijo chamaco, pero bueno, nos consiguió lugar. Nos bajamos y mientras corríamos hacia el Foro Sol los Sodas empezaron a cantar La ciudad de la furia…
Y pues la escuché en la calle porque no llegamos… después tocaron Zoom, otra de mis favoritas, y ahí fue cuando llegamos, así que nos perdimos de lo mejorcito. Aunque no dejó de sorprendernos lo bien que toca Cerati la guitarra. Se me hizo super corto el concierto, pero por lo menos ví algo. Además, ya nos hacía falta estar solitos a mi flaco y a mi. Al final íbamos casi rezando que todavía tuviéramos coche… jeje. Y sí, todavía teníamos, pero un tipo que se nos pone al lado como esperando a que nos fuéramos, pensamos que nos iba a asaltar o algo. Resultó que quería 50 pesos por el lugar de estacionamiento y cuando le dijimos que ya le habíamos dado al niño, nos dijo que no, que había que dar otros 50 al final. Le dimos 10 pesos y nos fuimos rápido, con la esperanza de salir vivos de ahí. Y bueno, todo salió bien al final, recorrimos la ciudad otra vez hacia el norte, por nuestro chamaco, y de nuevo al sur, a casita. ¡Qué día! Les recomiendo que nunca lleguen tarde a un concierto.

ja ja, si estuvo memorable la aventura. Me dolía la rodilla, me temblaba la pierna de tanto apretar el clutch. Sentí que atropellaba al chavito. Además, en el concierto vi como los repartidores de cerveza recogían los vasos usados de cerveza del piso, supongo que para reutilizarlos, ¡GUACALA!. No vuelvo a comprar cerveza en un concierto.
Fuera de eso, el concierto estuvo muy bueno.
AAAAAAAY! ALINE!
BUUUUUU. ESO ME PASA POR TRANZA!°
Y YO QUÉ HICE UN DIZQUE DRAMA PORQUE NO ME SALIÓ EL NEGOCIO DE LA “REVENTA”LE PERDÍ 185 PESOOS! JAJA AL BOLETO